Saturday, April 27, 2013


"EL PERIODISTA ECUATORIANO NECESITA REINVENTARSE"
(Entrevista otorgada al Diario Expreso - Ecuador)
Publicada el 23/09/2012

Nuria León fue reportera de televisión hasta hace poco tiempo. Hizo reportería diaria, periodismo de la comunidad, coberturas de riesgo. Y no se arrepiente de nada de eso: así se formó como periodista de la calle y hoy, gracias a sus especializaciones en Europa, es catedrática.
Hoy, esta joven decana de Comunicación de la Universidad Espíritu Santo, en Guayaquil, reflexiona sobre la situación del periodismo ecuatoriano a partir de esa doble experiencia como reportera y como académica.

- ¿Qué pasa con el periodismo ecuatoriano? ¿De dónde viene la crisis?
- Hay épocas históricas en las que el periodista tiene que reinventarse.

- ¿El Ecuador está en ese momento?
- En la historia universal siempre hubo momentos pico que obligaron a que las cosas cambien. Y creo que es el momento en que debemos pensar qué está pasando.

- ¿Qué está pasando en el periodismo ecuatoriano, según usted?
- Los periodistas ecuatorianos estamos empezando a pensar en qué hemos hecho bien y qué hemos hecho mal. Estamos interiorizando, dándonos cuenta de nuestras virtudes y de nuestros errores.

- ¿Más errores que virtudes?
- Debe ser algo inherente al periodista la autocrítica y la búsqueda de la verdad.

- ¿Qué autocrítica deberíamos hacernos los periodistas ecuatorianos, por ejemplo?
- A veces parecemos jueces, fiscalizadores, intendentes, policías, etcétera, pero lo único que nos corresponde es buscar la verdad sobre la base de los hechos concretos y verificables. Ese es nuestro trabajo.

- Existen verdades que para unos no las son y para otros sí. ¿De qué tipo de verdad estamos hablando?
- De la única verdad que puede encontrarse luego de un trabajo profesional que implica, sobre todas las cosas, profundizar en los hechos.

- ¿En esa manera de trabajar también debemos reinventarnos?
- Reinventarnos comienza por ser para hacer. Y eso quiere decir una honda reflexión acerca de lo que hasta aquí hemos hecho, en qué nivel estamos y qué es lo que podemos y debemos hacer mejor.

- ¿Qué hemos hecho mal?
- No creo en eso de que debamos pensar si hemos hecho mal o bien. Creo, simplemente, en las lecciones. Y que si analizamos esas lecciones con madurez y serenidad, seremos capaces de mejorar. En definitiva, nos toca aprender de lo que no estamos haciendo bien.

- ¿Qué no estamos haciendo bien, por ejemplo?
- Debemos aprender a hacer críticas constructivas. Pienso que nunca debemos perder nuestro rumbo de objetividad, de equilibrio. Tenemos que ser muy claros: nuestro rol y nuestro destino son la ciudadanía, nuestro rol es servir, nuestro rol es informar de una manera contextualizada y nuestro único fin es el bien común.

- ¿Y si no lo hacemos así, si tomamos partido o si nos volvemos actores políticos?
- No nos corresponde nada de eso. Nos corresponde informar. Estudiamos y nos preparamos para captar y receptar todo lo que pasa a nuestro alrededor y en el mundo. Nuestro deber es hacer un periodismo escrito o verbal que llegue a nuestras audiencias con calidad, que le permita a la sociedad primero comprender y luego analizar y reflexionar y entender para sacar sus propios criterios y opiniones. En otras palabras, un periodismo pedagógico que sirva a nuestros lectores para su vida cotidiana y para sus decisiones trascendentes.

- Cuando hablamos de reinventar el periodismo, también queremos decir que hay muchas cosas para las que no estamos preparados, que hay muchas cosas que no hacemos bien. Y, sin embargo, creemos que sí lo hacemos. Ese es el drama...
- La reinvención que planteo parte de la forma de pensar de cada uno de nosotros como periodistas. Parte del día a día, de tener la certeza de que lo poco o mucho que hagamos, lo hagamos bien.

- ¿Lo hagamos bien por nuestra vanidad, por nuestro ego, por nuestra fama?
- No, que lo hagamos bien porque esa pequeña nota o esa gran nota va a tener un impacto social, le va a servir al público, le va a poner los hechos en su más amplia dimensión para que los comprenda y asuma. Cada cosa que hacemos como periodistas tiene que ver con la construcción de una mejor sociedad.

- Pero, ¿y si nos dejamos consumir por la inmediatez, por el apuro, por la coyuntura que nos impide hacer el trabajo con profundidad y contexto?
- En verdad ese es un riesgo en el que caemos. Es verdad que nos consume la inmediatez. Pero nos falta pensar en otro tipo de periodismo, en ese periodismo de la gente común, en ese periodismo que, aunque parezca intrascendente, puede cambiar la vida de las personas.

- Es lo que llamamos un periodismo "lejos del poder, cerca de la gente"...
- Exacto. Con esas pequeñas coberturas sobre las cosas de la gente, si lo hacemos día a día y le damos seguimiento, si logramos mostrar la realidad y la verdad sobre la vida diaria de la gente, hacemos mucho más que lo que supuestamente logramos convirtiéndonos en periodistas que cubrimos a los grandes personajes. No digo que no hay que hacerlo. Digo que nuestro objetivo debería ser, siempre, lograr impacto, sensibilizar y aportar de una manera positiva a un cambio de la sociedad.

- Hay una porción de la sociedad que está dejando de creer en nosotros. ¿Qué hacemos para revertir esa situación?
- Si el periodismo ecuatoriano siente que algo está pasando, más que culpar a otros lo que nos corresponde es reflexionar acerca de los aspectos en que nos corresponde evolucionar, progresar, cambiar. No creo que lo mejor sea, en momentos como este, situarnos en una posición de víctimas o de victimarios.

- Pero algunos periodistas se sienten víctimas y lo dicen explícitamente. Y otros, también explícitamente, creen que están haciendo el rol de victimarios de un periodismo que consideran obsoleto.
- Somos comunicadores usted y yo, y sabemos perfectamente que las cosas nunca son de una sola vía. Hay alguien de un lado y hay alguien de otro. No hay uno sino hay otro. Eso es lo que tenemos que tener claro y, por eso, comparto con usted la necesidad de una crítica constructiva. Planteemos propuestas a la sociedad. Digámosle y demostremos que vamos a hacer mejor nuestro trabajo. Sepamos cuándo guardar silencio, porque a veces el silencio es un espacio para la reflexión y la toma de decisiones serenas y maduras. Hay que actuar en este momento, pero actuar es, primero, sentarse a pensar para poder construir.

- ¿Y por qué no lo hacemos? ¿Por miedo, por protagonismo?
- A veces nos quedamos en la inmediatez. No pensamos a largo plazo. No diseñamos estrategias mediáticas para hacer un periodismo más aterrizado en la realidad cotidiana. Tampoco lo hacemos para hacer un periodismo investigativo que nos permita llegar al fondo de las cosas.

- Hay quienes aseguran que hoy es imposible hacer periodismo de investigación porque te pones en la mira del poder.
- Es difícil juzgar esas decisiones. El "no puedo" o "sí puedo" viene del interior del periodista, pero también viene de las circunstancias particulares y familiares.

- ¿O hay que ir hasta el fondo, pase lo que pase? ¿Jugarse todo?
Yo creo en la vocación y en la pasión.

- Si usted siguiera siendo reportera y alguien le amenazara. ¿Qué hiciera?
- Yo seguiría con mi trabajo. De hecho, cuando era reportera de televisión, recibí ese tipo de llamadas, pero quizá por mi extremada juventud continué con mis investigaciones. En este momento hay un inmenso océano de hechos que debemos abordar. La sociedad lo necesita. La sociedad necesita de nosotros. Necesita un periodismo comprometido con los ciudadanos. Es cierto que cada uno decide qué hacer con su vida. En mi caso, esa vocación y esa pasión las llevaría hasta la tumba.